viernes, 5 de julio de 2013

Capitulo 2.- Calumnias (segunda parte)


...no quise escuchar más, sin poder evitarlo mi mano golpeo su mejilla. La tome del brazo echándola de la habitación.
-esta vez llegaste muy lejos Emily, no sabes absolutamente nada- dije con voz rabiosa.
-pero esto no se quedara así maldita descarada- me fulmino con la mirada y se marchó.

Azote la puerta en ese momento-uff- bufe y en seguida me tire en la cama *¿Qué se cree esa fille stupide?*- después de todo no desperdicie una que otra clase de francés- exclame divertida.

Hablando de eso recordé que mis clases aún no habían terminado, pero no tenía ganas de ver a nadie. Quería quedarme en mi habitación todo el día.
Entonces recapacite al instante, no podía permitirme llamar la atención con el hecho de ausentarme. Mañana me iría y unas cuantas horas de estudio mas no me matarían.

-bueno solo por hoy- dije para mí misma.

Escuche sonar la campana de la siguiente clase, me incorpore de la cama y me dispuse a terminar mi último día escolar en el internado.

…………………………………

-lectura y redacción… ¡ahhh que aburrido!- mencione torpemente mientras me sentaba.
-¿ahora no fuiste de compras?- dijo Marian, una chica que casi no conocía, ni siquiera sabía su apellido.
¿Disculpa?, no entiendo, ¿a qué te refieres?- pregunte extrañada.
-¿acaso no es verdad?, sueles faltar a clases para ir de compras con el director Bradford-.
Que estupidez estaba escuchando.
-haber niña, dime ahora mismo quien te dijo eso- exigí molesta.
-pues es lo que se dice y sinceramente creo que es cierto-  contesto indiferente.
-ya se, seguramente fue Emily- dije cerrando fuertemente mis puños.
-no se de quien me hablas- respondió Marian.
-siéntense niñas, por favor- se escuchó decir, era la profesora del taller- enseguida les pasare unas hojas.
Y así transcurrió la clase…

……………………………….

Al salir de inmediato me puse a buscar a Emily, esa engreída me debía una explicación. Al tenerla a mi vista acelere el paso dirigiéndome hacia ella.

-¡EMILY!- grite.
-vaya mira quien está aquí, “la señorita especial”- dijo Emily gruñendo.
-¡tú eres quien está diciendo que me voy de compras con el director!- exprese con enojo.
-¿no que no? Ya vez, todo sale a la luz- rio.
-esta vez me fastidiaste me fastidiaste demasiado Emily- dije entre dientes.
-gracias por el mérito, pero yo no hice nada, fue el mismo director Bradford quien lo dijo-.
-¿queee?- no salieron más palabras de mi boca.
-un chico que estaba cerca escucho una conversación entre el director y dos profesoras en el cual tú eras el tema central. Al parecer sentenciaban que reprobarías las materias de química y matemáticas-.

Yo solo escuchaba atentamente, aun con mi enojo.

-ambas profesoras manifestaron que ya tenías muchas faltas, las cuales el director justifico diciendo que era su culpa, que te habías ido de compras con él y hoy en la mañana habían ido a desayunar-.

*¿Hoy en la mañana? *pensé,  había sido cuando Connor me dejo en la bodega… ¿y lo de las compras?, hace dos días le pedí mi información del internado, me dijo que esperara en mi habitación pero me dejo encerrada y no volvió.

-¿y cuando se supone que salí de compras con él?- pregunte algo alterada.
¿Se supone? Jajá… pues hace dos días- respondió con frialdad.

Ahora entendía porque decían que tenía tratos especiales, Connor  se encargaba de ocultar sus abusos conmigo inventando historias como que salía a lugares con él.

-todo eso es mentira y como te lo había mencionado antes, no sabes nada realmente- dije secamente, ella solo me miro incrédula.

Continúe con mis horas restantes con parloteos a mi alrededor.

………………………….

-¡por fin! Adiós maldito lugar- exclame entrando a mi habitación.

Mañana David vendría por mí, solo espero no cometer ningún error y que todo salga a la perfección…

(Flashback)

-está bien Anna- dijo David apretando los puños- este es el plan-.

Trate de estabilizarme para poderlo escuchar, pero no podía dejar de llorar.

-escucha Anna, mañana será el día, llegare a las 8:00 a.m para hacer mi entrega como siempre, solo tengo 30 minutos para entrar y dejar el pedido en la cocina, notificarlo, tomar el pago para después retírame…-

Yo secaba mis lágrimas sin dejar de oírlo.

-tratare de hacer todo esto en menos de 15 minutos, entonces tú me estarás esperando justamente en este lugar, te pondrás mi ropa. Solo tendrás otros 15 minutos para hacerlo y salir por la reja antes de que la cierren o te descubrirán- explico serio.
-¿y tú que harás después para salir de aquí David?- pregunte más tranquila.
-no te preocupes por mí, yo me las arreglare- alcance a ver su sonrisa por el agujero.
¿Pero qué te sucederá?- insistí preocupada.
-no importa lo que me pase, además no podría ser tan grave, el problema es que si fallamos seguirás aquí por un largo tiempo- dijo con seguridad.
-está bien David, estaré aquí mañana a esa hora- conteste.
-ten listas las cosas que creas útiles o te interesen porque solo es una hora aproximada, tal vez llegue antes o después de lo acordado- menciono por ultimo.
-muy bien, lo tendré en mente- solté una pequeña sonrisa.
-entonces después  nos veremos fuera de estos muros.-
-así es- afirme.
-cuídate Anna, mañana comienza tu nueva vida…

(Fin flashback)

Continuara…

Aquí termina el capítulo 2, capitulo lleno de flashback xD pero era necesario :O, en el siguiente episodio se vienen cosas nuevas y extrañas para Anna :3 (mas bien maravillosas >.<)  así que será un especial por que estará algo largo :P.
 
Hasta el próximo viernes n.n

lunes, 1 de julio de 2013

Capitulo 2.- Calumnias (primera parte)


Guarde solo lo indispensable en mi pequeño morral, tenía que ser discreta, al fin mañana buscaría mi libertad. Me sentía nerviosa y emocionada, tanto que no me había detenido a pensar en lo que haría al salir de ahí, supongo que tendría que buscar inmediatamente un empleo, aunque David podría ayudarme con eso también, pidiéndole al dueño de la panadería donde labora que me proporcione asilo y trabajo. David se encarga de traer los pedidos que ya desde hace años solicitaba el internado, es así como lo conocí…


(David n.n)

(Flashback)

Llevaba ya un año alojada en el internado, para ese entonces tenía 8 años. Aun no lograba adaptarme a aquella vida, me pesaba inmensamente la ausencia de mi madre, la extrañaba demasiado.
Solía escapar de clases con regularidad, me era imposible soportar los malos tratos de las profesoras que se comportaban de manera muy estricta e imponían fuertes y duros castigos ante toda acción que consideraban “intolerable” de nuestra parte. Eso fue formando en mí un carácter rebelde y agresivo. Era común que en cada habitación durmieran cinco estudiantes pero debido a mis continuas riñas optaron por separarme y asignarme una estancia para mi sola.
Los demás evitaban acercarse a mí, siempre procuraba no mostrar algún tipo de sufrimiento, aparentaba ser una persona fría, pero cuando me hallaba completamente sola daba rienda suelta a mi dolor.
En una de esas ocasiones me encontraba llorando en el jardín…
-hola, ¿Qué te sucede?- se acercó alguien a preguntar.
Era un chico como de mi edad. Vestía una ropa algo holgada, utilizaba una boina  tenia rastros de harina en sus mejillas.
-vete tonto, no molestes, déjame sola- dije sin ningún tipo de sentimiento.
-no me voy a ir hasta escucharte. Vamos, puedes confiar en mí- menciono amablemente.
--¿no entiendes que te vayas niño?- hice un puchero ocultando mi cara entre mis rodillas, el chico se acercó a mí y se sentó a mi lado rodeando mi espalda con un brazo.
-no me toques, tienes la cara sucia y las manos también- reaccione diciendo eso inmediatamente.
-lo siento, tienes razón, estoy lleno de harina. Soy panadero, bueno más bien yo solo lo reparto y suelo mancharme cuando hago las entregas- sonrió tímidamente, lo mire dejando de llorar.
-por cierto mi nombre es David… David Thompson  ¿y el tuyo?- me pregunto.
-me llamo Anna MacQuoid- respondí un poco más tranquila.
-mucho gusto en conocerte Anna- sonrió tendiéndome la mano, yo correspondí al saludo.-pero dime Anna, ¿Por qué llorabas?- insistió David.
-¿para qué quieres saber?, no entenderías mi dolor- conteste cabizbaja.
-pues si no me lo dices jamás lo sabremos- respondió.
Lo mire seguro en su respuesta y por alguna razón me sentía cómoda con él, desahogar mis penas con alguien tal vez no sea mala idea.
-yo… extraño a mi madre, ella murió en un accidente, de mi padre nunca supe nada y no tengo a nadie más- se me volvieron a escapar las lágrimas.
El me mire sin ningún tipo de expresión.
-¿ves?, te dije que no me entenderías- dije triste alzando un poco la voz.
-al contrario- respondió rápidamente- yo también soy huérfano. Mi mama murió cuando nací y mi papa de un infarto al corazón justamente una semana después. Es decir que nunca los conocí- termino de hablar con una pequeña sonrisa…


(Fin del flashback)

Me sentí feliz al recordar el momento en el que conocí a David, me hundí tanto en mis pensamientos que no me di cuenta de que me había recostado en la cama. Me levante, voltee a ver mi calendario y un lindo gatito me observaba, esboce una leve sonrisa, pero esta de inmediato se desvaneció al ver la fecha de hoy: 22 de febrero de 1964, estaba a tan solo 7 días de que se cumpliera un año más de aquel trágico accidente.
De un momento a otro mi ánimo había decaído, estuve a punto de soltar algunas lágrimas cuando escuche que llamaban a mi puerta. Al abrirla me encontré nada más y nada menos que con  Emily Watson.
Si, esa chica rubia, pedante y altanera  se había encargado de fastidiarme e incitar a otros a que hicieran lo mismo desde hace un par de años, atribuyéndome apodos como ojos de gata o huevo debido a su color gris y cadáver andante por la tez blanca de mi piel que resaltaba aún más con mi negra cabellera.
(Anna n.n)

Claro que yo no podía quedarme de brazos cruzados y le di su lección, ocasionando un gran escándalo, desde ese día no volvió a molestar.
-¿Qué es lo que quieres?- dije molesta y algo confundida, pero hizo caso omiso a mis palabras entrando a mi habitación.
-sabes, se lo que haces, he estado observándote y no me quedare callada ante semejante situación- hablo en tono de indignación.
-¿de que estas hablando?- conteste enfadada.
-no te hagas la tonta, te descubrí teniendo encuentros con el mugroso vago de la panadería, enserio no pensé que fueras tan indecente- me señalo de manera acusadora.

Me quede sin palabras con esa respuesta, una oleada de nerviosismo invadió mi ser… ¿acaso habría descubierto mis planes de escapar?
-jajá como era de esperarse, tu silencio lo dice todo- exclamo triunfante.
-que me quedara en silencio no significa que lo haya afirmado- dije levantando una ceja intentando disimular mi nerviosismo.
-eso ni tu misma te lo crees, yo me encargare de que todo el mundo se entere de esto- amenazo.
-¿enterarse de qué?, por favor- dije harta de sus comentarios.
-aunque tengo que decirte que no me sorprende  tanto, ¡si hasta te atreviste a meterte con el mismísimo director Bradford!, yo me he dado cuenta del trato “especial” que te da- menciono esto último sarcástica.
-¡estas totalmente loca Emily, lo que realmente quieres es fastidiarme!- grite furiosa.
-pues yo creo que si es verdad, los demás también lo creerán y lo de fastidiarte es solo una hermosa coincidencia- sonrió malévolamente…

Continuara…
Aquí está la primera parte del capítulo 2, la siguiente la publicare el viernes… perdón si está muy corta pero es que esta semana estaré algo ocupada tengo que estudiar >.<… por favor me serviría de mucho que comentaran para saber que tal les parece
Hasta el viernes nos seguimos publicando  :P
  




viernes, 28 de junio de 2013

Capitulo 1.- El dolor del camino hacia la libertad




Abrí los ojos, me encontraba totalmente desorientada, aquel lugar se veía completamente oscuro, al paso de unos segundos mis pupilas se adaptaron a ese sitio sombrío y al venir mis recuerdos a la mente me di cuenta de que me encontraba tirada en el frio suelo de la bodega, ahí era donde aquel tipo me había dejado después de haberme golpeado, una punzante sensación hizo llevar mis manos a mis labios, algo cálido y húmedo se encontraba entre mis dedos, al principio no sabía que era pero el sabor de mi boca lo delato, era sangre. Trataba de analizar el como había llegado a esas circunstancias y sentí un gran vacío al percatarme de lo miserable que era mi vida.

Recuerdo muy vagamente a mi madre una increíble mujer fuerte y tenaz, mis pensamientos se remontan a días comunes y corrientes, tan inocente yo... no asimilaba que en aquel entonces era feliz.
Nunca conocí a mi padre, ni sabía que era de él, a mama no le gustaba hablar de eso pero jamás sentí necesitarlo porque ella se encargaba de darme todo el amor y cuidado posible, hasta que ocurrió ese fatídico accidente en el que falleció.

-¡Anna! ¡Anna!-se escuchó un grito a lo lejos que me saco de mis pensamientos, alguien me llamaba, al principio no le tome importancia pero al ser tan insistente esa voz logre reconocerla.
-Anna ¿estas aquí?-se trataba de mi mejor amigo David.
-sí, sácame de aquí por favor-respondí con voz débil.
David dio varias patadas hasta forzar la puerta
-Anna, ¿estás bien?-pregunto angustiado mientras me tomaba entre sus brazos.
-yo... yo...-ya no pude contestar enseguida me desmaye, no sabía cuánto tiempo había estado allí.

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Volví a abrir mis ojos, esta vez me encontraba en el cuarto de enfermería del internado... ¡sí! así es, un internado. Llegue aquí hace 11 años, después de la muerte de mi madre, al no existir parientes que se hicieran responsables de mí.
-vaya, hasta que despertaste, mira que “bonita” cara tienes, ¿ahora en que pleito te metiste?-dijo la enfermera Blair con su típica verruga en la nariz…está bien no tenía ninguna verruga pero me gustaba imaginármela así xP.
-yo no me pelee con nadie y está muy equivocada si piensa eso, la gente de aquí no me interesa tanto como para darles esa importancia-respondí tajantemente mientras me incorporaba para sentarme de un lado de la cama *lamentablemente es algo que no puedo revelar* pensé.
-¿ahh si? ¿Entonces que paso?-pregunto incrédula y desafiante
-eso es algo que a usted no le importa- dije poniéndome de pie para dirigirme hacia la puerta.
-pues allá usted y sus problemas señorita MacQuoid-sentencio la vieja enfermera.
-lo acaba de decir muy bien, ¡SON MIS PROBLEMAS!- y azote la puerta.

Me dirigí enojada y frustrada a mis clases cotidianas en el internado aun con mi labio hinchado, producido por ese IDIOTA de… el director Connor  Bradford el culpable de todas mis desgracias el cual estaba ahora parado enfrente de mí.
-¿Cómo estas Anna? –pregunto de una manera fría un sujeto elegante con su habano siempre en mano.
-como si a usted le importara mi bienestar-respondí de manera fría.
-más de lo que te imaginas mi querida niña-dijo mientras daba una bocanada a su habano y sonriendo de lado
-¿a usted que podría interesarle de mí?, no soy más que una chica común y corriente que jamás le ha hecho nada, sin embargo siempre me ha tratado de lo peor
Connor levanto la cabeza solo para soltar otra bocanada de humo
-ya cumplí 18 años, tengo todo el derecho de salir de aquí- dije rabiante
-solo diré que no te puedes ir, te estoy protegiendo. Bajo mi sombra el sol no te quemara (cálmate poeta ¬¬)-respondió mientras me miraba fijamente y con voz intimidante
Yo no entendía porque ese tipo intentaba hacer todo lo posible para no dejarme ir de este maldito lugar
-váyase al diablo con sus estúpidas frases- le grite y continúe con mi caminata empujándolo con el hombro, el solo se hizo a un lado *maldito seas, algún día me la pagaras* pensé soltando una lagrima de rabia.
…………………………………………………………………………


Ingrese al salón de clases, dirigiéndome de manera apresurada a mi asiento
-que bien que llega señorita MacQuoid, apenas iba a cerrar la puerta-dijo la maestra de francés, la señora Adams- empecemos con la clase- termino de hablar.
Ignore completamente volteando mi mirada hacia la ventana, deslumbrándome un paisaje hermoso: arboles, césped, pájaros volando por todos lados, tal vez haciendo sus nidos… deseando ser yo quien vuele buscando mí camino, pero ante mí se ensanchan unos barrotes privando mi libertad, sintiéndome un ave enjaulada…
-Srta. MacQuoid… Srta. Macquoid- reaccione ante aquel llamado.
-mande profesora Adams- respondí sorprendida.
-¿puede repetirme lo que acabo de mencionar?- dijo la profesora.
-le shushu le mato le guaguau- dije sin pensar al recordar un chiste que había oído antes.
-¿podría explicarme que rayos significa eso?-respondió molesta
-emm... pues je... Perro atropellado por un tren xD- a lo cual mis compañeros reaccionaron con carcajadas mientras yo me encontraba de pie.
-¡silencio!-grito la maestra- que falta de respeto y educación es esa, su deber aquí es solo aprender no a burlarse- dijo con el ceño fruncido.
-disculpe, no volverá a pasar u.u- conteste.
El grupo solo me señalaba con risas burlonas y estúpidas.
-siéntese por favor señorita, espero que cumpla su palabra y no se vuelva a repetir este agravio- dijo de manera fuerte.

Realmente no me llevaba bien con nadie, no encajaba aquí, mucho menos con las chicas, se me hacían demasiado tontas e infantiles y sobre todo falsas, ya que según trataban de refinarse y educarse pero sus acciones demostraban otra cosa. Mas porque últimamente se la pasaban idolatrando a unos tipos que supuestamente estaban muy de moda, no recuerdo si eran cantantes o modelos, el caso es que se ponían como locas al mencionarlos. No comprendía por qué se ponían así por unos sujetos que quizá nunca en su vida llegarían a conocer.

A decir verdad yo solo tenía un amigo y ese era David, pero él no formaba parte de este lugar u.u.
-¡oh dios, David!- grite espontáneamente- ya no pude verlo después de mi desmayo.
-¿otra vez usted?, que le acabo de decir, salga inmediatamente y diríjase a la oficina del director- menciono enojada la señora Adams.
-disculpe, me retiro u///u- dije avergonzada.

Al cerrar la puerta detrás de mí, me recargue en ella y suspire- ni loca voy con connor- camine en dirección opuesta a la oficina del director.
*como me gustaría salir de aquí para conocer todo Londres, especialmente esos lugares en los que estuve con mi madre* pensé ilusionada mientras salía al jardín.

Me recosté detrás de un árbol grande, lo suficiente para ocultar mi presencia, ya estaba casi dormida cuando ruidos extraños me exaltaron, me incorpore para averiguar de donde provenían esos sonidos. Me di cuenta que surgían de un pequeño hoyo en uno de los muros que daban hacia afuera del internado.
-pss pss Anna, soy David- dijo la voz que se encontraba al otro lado del muro.
-¡David!- exclame feliz y fui hacia donde se encontraba.
-hola Anna ¿Cómo sigues?- pregunto de manera sumisa- me quede muy preocupado, te desmayaste y te deje en la enfermería pero mi tiempo dentro del internado se acabó.
-disculpa por preocuparte, ya estoy bien, gracias por haberme ayudado- dije sonriendo.
-eso me deja tranquilo, sabes que yo te quiero muchoJ, pero dime ¿Por qué estabas encerrada? ¿Se trató otra vez de connor?- pregunto el chico angustiado y con una visible tristeza en su voz.
-estas en lo correcto David, pero ahora todo resulto mucho peor- dije cerrando mis ojos.


FLASHBACK…………

Iba en camino hacia la oficina de connor, decidida a hacerle saber sobre mis intenciones de dejar este lugar
-director Bradford tengo que hablar con usted- hable segura de mi misma.
-dígame, señorita MacQuoid, estoy para escuchar sus quejas y peticiones- respondió el hombre de mirada fuerte.
-vengo a pedir que se me autorice la salida del internado, soy mayor de edad y ya no tiene autoridad sobre mí-.
-¿mayor de edad? Pero en mis papeles dice que tienes 17… aunque me ruegues no voy a dejarte salir- contesto.
-eso está mal, yo sé muy bien mi edad- mencione desconcertada.
-¿tienes manera de comprobarlo? Porque de lo contrario seguirás aquí por un largo tiempo- amenazo.
-no entiendo cuál es su necedad conmigo, ¿Qué es lo que quiere de mí?- cuestione desesperada.
-es muy simple, no puedo dejarte ir tan fácilmente- dijo acercándose a mí, mientras tomaba mi barbilla para después deslizar su mano sobre mi mejilla seguido de mi cabello- de ser una chiquilla pasaste a ser una mujer muy interesante- dijo de manera coqueta.
No pude más que abrir mis ojos ante tal declaración, no podía creer que esto estuviera pasando… golpee su brazo quitándomelo de encima, en seguida exprese:
-¡aléjese de mí, no me toque!- lo empuje haciendo que callera y se golpeara la cabeza con una silla.
No supe cómo reaccionar, Salí corriendo de la habitación.
-¡Anna, Anna!- escuchaba esos gritos que venían detrás de mí, no me detuve, solo quería seguir corriendo hasta que sentí que alguien me tomaba del cabello.
-¡maldita perra!, ¿Cómo te atreviste a hacerme esto?, yo solo quiero lo mejor para ti- grito connor furioso.
-¿acaso usted es lo mejor para mí?, no gracias, ¡qué asco!- dije de manera repulsiva
-eres una desgraciada, entonces tal vez recibas esto de una manera mejor- solo sentí su duro puño chocando con mi rostro y sin dejarme de soltar el cabello me llevo hasta una pequeña bodega que parecía abandonada. Me aventó al piso dentro de esta y solo grito:
-¡hasta que pienses muy bien tus actos te quedaras encerrada!- amenazo connor y cerró la puerta con llave.

FIN FLASHBACK………………………….

-es un maldito imbécil- expreso David tirando un puñetazo al muro.
-estoy aterrada, ya no aguanto más, ¡ayúdame a salir de aquí David!- suplique quebrando en llanto.
-¿pero qué harás?, ¿A dónde piensas ir?- pregunto David.
-a donde sea, cualquier sitio es mejor que este- respondí entre llanto.
-está bien aña- dijo David apretando los puños- este es el plan…
Continuara…

 aqui termina el primer capitulo espero que les haya agradado, se vienen cosas interesantes uuuuuuuuu, por favor comenten, cualquier comentario, duda, critica, sugerencia es bien recibida (encerio necesito saber que hay alguien ahi x3)
saludos, nos estamos publicando :P